La calidad de las ponencias y de los congresistas hicieron que las jornadas se alargaran más de lo previsto dado el interés en todos los temas expuestos por los conferenciantes.

Las conclusiones más significativas del congreso fueron:

1.- La necesidad de recibir un mayor apoyo de las Administraciones Locales, Autonómicas y Nacionales para poder desempeñar el trabajo y la labor de asesoramiento y de acompañamiento en el proceso de internacionalización de las empresas. La negativa de facilitar información pública y accesible a los consultores de comercio exterior no facilita ni nuestro trabajo ni facilita la salida al exterior de las empresas españolas.

2.- La necesidad de ser más imaginativos, más novedesos en las políticas de promoción de los productos españoles en los mercados exteriores. Pensar que nuestros productos son los mejores por el simple hecho de ser españoles solo llevan al fracaso sobre todo en mercados tan tradicionales y tan competitivos como el sector del vino, del mueble o el agroalimentario. Es necesario aducuarse a los mercados y no pretender que sea el emrcado quien se adecúe a nuestros productos.

3.- Las políticas de inversiones en la Europa del Este, más concretamente en el sector inmobiliario, han hecho que unas inversiones tuvieran un gran éxito mientras que otras han supuesto un fracaso. Los motivos principales han sido el mal planteamiento en las inversiones buscando rentabilidades rápidas y amplias siguiendo el modelo español inmobiliario. Las inversiones españolas se han realizado también tarde encontrándose con un nivel de competencia elevado de países de nuestro entorno. La solución o mejoras en las inversiones vienen dadas por un buen plan de internacionalización y una política de plazos ajustada a la realidad del mercado.

4.- Es necesario desarrollar una mentalidad de internacionalización en todo el tejido social, económico y cultural de España. Periodistas, técnicos, directores de internacionalización deben asumir que vender enla Unión Europea no es exportar; es vender dentro de nuestro país llamado Unión Europea. Sólo adquiriendo la cultura general y la mentalidad del mundo en el que vivimos podremos romper los miedos y las ataduras que atenazan el miedo a "salir a vender al exterior". Salir a vender a Suecia, Grecia, Portugal... debe ser tan natural y tan sencillo como salir de la Región de Murcia para ir a vender a Galicia.

5.- Saber y conocer la idiosincrasia del país en el cuál se quiere vender es fundamental para descubrir las necesidades del mercado, sus motivaciones de compra y cómo poder negociar de manera satisfactoria con los importadores. La Europa del Este, más concretamente la República Checa y Croacia, son países con una histaoria diferente, con un pasado que determina los hábitos de compra de los clientes y no se puede pretender que actúen como lo haría un español ni en forma ni en tiempo.

6.- El proceso de internacionalización de las empresas españolas sería mucho más efectiva si se valorase la aportación que los consultores de comercio exterior realizan a Pequeñas y Medianas Empresas en su proceso de internacionalización reduciendo sus costes de prospección de mercados, de implantación o de creación de redes de venta. La subcontratación de los servicios de exportación o de importación debe ser tan normal y tan corriente como se hace con los servicios de asesoramiento y de gestión de asuntos contables, fiscales o laborales.

Ponencias II Congreso